Archivos Mensuales: mayo 2012

5º Problema de pareja: los que surgen en las distintas etapas de la pareja

La primera crisis ocurre generalmente al tercer año de relación, cuando decae la etapa que llamaremos pasional, donde tiene una gran importancia el dedicarse el uno al otro. En este momento, cada miembro de la pareja, comienza a pensar en los otros objetivos y metas. Si uno de los miembros tiene otros objetivos pero el otro miembro sigue muy dedicado a la pareja pueden aparecer conflictos. En muchos casos esto ocurre cuando uno de los miembros muestra una clara dependencia emocional.

Después de la etapa “pasional”, que no tiene una duración definida, pueden sucederse diferentes momentos con zonas de conflictos posibles: como el primer embarazo, la cantidad de hijos deseados, la sexualidad, la educación de los hijos, los cambios laborales y/o económicos, el crecimiento de los hijos y su adolescencia, etc.

¿Cómo se pueden abordar estos conflictos?

En todos los casos, es conveniente recordar que la pareja necesita normas y reglas que se construyen a partir de las creencias, sentimientos, deseos y necesidades. Todo esto se logra a través de una comunicación clara y eficiente. Y para que dos personas se comuniquen tan efectiva y significativamente como sea posible hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

• Cada uno debe ser conciente de lo que piensa, cree y/o siente.

• Cada uno expresará sus sentimientos sin culpar o acusar, haciendo posible la respuesta positiva de la otra parte.

• Cada uno escuchará y tratará de comprender claramente lo que el otro ha dicho.

• Cada uno hará todo el esfuerzo que le sea posible para identificarse con el otro.

4º Problema de pareja: La comunicación negativa

Cuando hablamos de la comunicación negativa en la pareja, nos referimos a los eternos pensamientos paranoicos que algunos tienen, en el sentido de que piensan que su pareja, de una u otra forma, les va a hacer daño. Por ejemplo, si la pareja está callada porque simplemente está pensando en algún suceso del día, el pensamiento paranoico provoca reacciones como ésta: “Debe estar callado(a) porque está enfadado(a) conmigo”. Otro es el pensamiento donde siempre creen algunos que todo les sale mal. No importa lo que haga la pareja, nunca estarán satisfechos.

¿Cómo resolver este problema? 

El significado de la comunicación, es a menudo confuso para el receptor. Decodificar el mensaje es, en el fondo, leer el pensamiento del emisor. Sin embargo, tenemos en general, maneras peculiares de decodificar; por lo tanto nos equivocamos con frecuencia. Además, a veces leemos significados ocultos donde no los hay. Las parejas deberían verificar su lectura del pensamiento y formular preguntas directas o efectuar más observaciones de los actos del compañero. Se darían cuenta, entonces, que su adivinación es incorrecta.

3º Problema de pareja: La insatisfacción sexual

La insatisfacción sexual en la pareja, en muchas ocasiones surge como causa de disfunciones sexuales no tratadas u otros tipos de problemas de caracter psicológico. Algunas parejas – más del 30 %- conviven sin tener una plena sexualidad y, lo que es peor, sin comentárselo entre ambos, lo que da lugar a conflictos.

¿Cómo resolver este problema?

Muchas parejas se niegan a admitir que tienen un problema sexual. La autoconciencia es fundamental para pasar a la acción, que podría ser buscar ayuda profesional, comprar libros sobre el tema, sostener charlas, o cualquier recurso que signifique un cambio hacia un mayor bienestar.

En muchos casos los problemas se moderan o resuelven expresando deseos o molestias, y en otros es necesaria la búsqueda de información especializada o la consulta a un sexóloga/a o especialista para ver cómo se superan las inhibiciones y malestares generados en ese ámbito.

Por lo que, en esta situación, lo más importante para solucionarlo es aceptar el problema y poner en práctica la búsqueda de soluciones, contando con la colaboración de ambos miembros de la pareja.

2º Problema de pareja: La pareja se extiende

La llegada de un nuevo ser a la familia genera en algunos casos disgustos y decepciones, generalmente con el primer hijo, ya que a veces el embarazo impide el cumplimiento de objetivos de estudio, o los económicos, ha surgido sin esperarlo y esto obliga a cambiar los intereses y metas de la pareja.

¿Cómo resolver este conflicto?

Para entender cómo podemos afrontar esta delicada situación, es conveniente enumerar las cinco Habilidades Prácticas de la Inteligencia Emocional para llevarlo a cabo en esta situación:

  • Autoconciencia: Hay que comprender que una vez que decidieron tener un hijo nada es más importante que esa decisión, y se pueden explorar y paliar las consecuencias “negativas” que uno o ambos puedan considerar. Si el hijo no estaba en los planes de ambos, toda negatividad emocional que no se resuelva, sólo complicará la situación no deseada. En cambio, si se llevan libremente al diálogo las frustraciones, temores y/o diferencias de sentimientos, pueden aparecer otras perspectivas que ayuden a mejorar la situación.
  • Control emocional: Teniendo en cuenta que es una situación muy delicada, cada reacción puede ser muy costosa. Situaciones mal manejadas pueden romper la pareja, o provocar estados anímicos que lleguen al extremo de que la madre se enfurezca o entristezca tanto que dañe al futuro bebé, etc. Entonces, antes de lanzarse a gritar o hablar de manera tajante o hiriente, una alternativa puede ser desahogarse con otra persona de confianza que no sea el propio cónyuge, o expresar esos sentimientos después de realizar cierta “preparación” psico-física (saliendo a dar un paseo, hablándolo en una sesión de terapia etc.) para que se enfríe un poco el cuerpo y la mente.
  • Motivación: Buscar factores que los motiven a desear y disfrutar más la situación, haciendo listas de cosas positivas que la situación traerá. Cada ser humano se motiva con diferentes aspectos de un hecho, por lo que esta lista será para compartir pero también muy personal.
  • Empatía: Cada uno intentará ponerse en el lugar del otro, sin juzgar las necesidades de la pareja, sus frustraciones o quejas. Más que en replicar tendrá que pensar en preguntar al otro cómo se siente, qué experimentó con la noticia, sin sentirse afectada personalmente por las respuestas, y ayudándose sabiendo que en su momento será la persona escuchada y comprendida.
  • Habilidades sociales: La manera de comunicar las cosas, de hablar, de escucharse, de conocer y comprender el lenguaje corporal de la otra persona, sus miedos, su angustia, puede cambiar radicalmente la situación. No cambiará el hecho, pero sí la manera de encarar la vida, y muchos aspectos conflictivos o problemáticos de la situación.

1º Problema de pareja: Las grandes y pequeñas diferencias…

Cuando hablamos de las diferencias que hay en la pareja, nos referimos en objetivos, en intereses, y en los hábitos cotidianos que van generando conflictos pequeños, y llevan al desamor.

Algunos ejemplos de estas diferencias de pareja son:

  • Objetivo diferente en una pareja: Puede ser que para uno de los miembros sea fundamental ahorrar (para comprar una vivienda, pero en realidad, más profundamente, es una necesidad de sentir seguridad), y para el otro miembro sea gastar todo el dinero a medida que se gana.
  • Intereses diferentes: Puede ser que uno de los cónyuges desee tener un hijo mientras el otro/a prefiera terminar los estudios.
  • Hábitos cotidianos distintos: Al principio pueden parecer un problema menor, pero con consecuencias importantes porque producen un desgaste continuo, situaciones como: la forma en que el otro conduce el coche, la manera de guardar la ropa, la planificación de las salidas, etc. Son pequeñas cosas que poco a poco van “quemando” la relación.

Consecuencias de las diferencias de pareja:

Lo habitual es comenzar por la descarga emocional de la frustración ante los objetivos diferentes, con frases de reproche como: “Tu eres miedosa y así no disfrutás de la vida, siempre pensando que nos vamos a quedar sin dinero…”, lo que suele generar como respuesta: “Y tu lo único que sabés hacer bien es gastar hasta el último céntimo que ganamos…”.

¿Cómo resolver el conflicto?

Lo normal y lo deseable es que se establezca un equilibrio en la pareja, ya que a mayores diferencias, más precario será este equilibrio.

Reaccionar reprochando cosas a tu pareja es muy habitual y hay que buscar el momento oportuno para retomar un diálogo con cierto equilibrio emocional que guíe a ambos miembros de la pareja hacia una solución. En la medida en que se recuerde que dar prioridad a la relación antes que a una posición en particular, se encontrará un punto en común que les permitirá explorar acuerdos y preservar el sentimiento de afecto, siendo los cimientos de la relación de pareja.

Los 10 problemas de pareja más comunes que deterioran el amor…

Hola a tod@s!

Durante esta semana vamos a dedicarnos a hablar sobre los problemas más comunes que pueden influir en las relaciones de pareja y su deterioro, ya que es un tema que en la actualidad está creando muchos quebraderos de cabeza.

Os queremos explicar que existen diez razones por las cuales las parejas pueden dejar de serlo si no aprenden a manejar ciertas situaciones. ¿Cuáles son las claves para vivir mejor y disfrutar a fondo de la relación? Creemos que la Inteligencia Emocional nos puede enseñar a resolver aquellos conflictos que vivimos a diario.

¿Cuáles serían los diez problemas de pareja más comunes y cómo podemos resolverlos?

Hay una investigación muy interesante citada en el libro “Psicología para todos” (Vladimir Gessen y María Mercedes de Gessen, Círculo de lectores, 1998), que habla sobre “Los 10 problemas de pareja más comunes”. Enfocar esto en relación a la Inteligencia Emocional es muy importante. Se trata de cuestiones que si no se trabajan desde el principio, deterioran el amor y las relaciones armoniosas de pareja.

¿Por qué la Inteligencia Emocional puede ayudarnos a resolver problemas de pareja?

Porque la Inteligencia Emocional aporta el conocimiento acerca del funcionamiento de las emociones. Pero además, agrega herramientas para resolver conflictos y diferencias. Se podría afirmar que el 90% de los problemas de pareja se deben al desconocimiento tanto del funcionamiento de las emociones como de las herramientas básicas de habilidades sociales. Se puede evitar un conflicto prestando atención a las pequeñas “mechas” que se fueron encendiendo antes.

¿Cuáles serían esos 10 problemas y su resolución?

Pues bien, durante toda la semana, os vamos a ir dejando un post sobre cada uno de esos diez problemas de pareja más comunes, explicando en qué consiste cada uno de ellos y cómo resolverlo.

¡Estaros atentos, porque seguro que os interesan y puede que os sintáis identificad@s y os sirva para aplicar los consejos en vuestra relación de pareja!

Efectos y causas de ser negativos en las relaciones de pareja

Cada vez son más las parejas que afortunadamente consultan a un profesional especializado para intentar solucionar sus diferencias y tener una convivencia más sana y feliz. De los temas más recurrentes en terapia es la tendencia a una comunicación teñida de negatividad sobre las conductas del otro en la relación y fuera de la misma. Inevitablemente, esto genera una desmotivación y un desgaste en la convivencia y en el otro miembro de la pareja.

¿Qué efectos se generan en la pareja que recibe las críticas?

  • Pasividad (“Si haga lo que haga va a parecer mal, ¿para qué voy a hacer nada?)
  • Sentimientos de inseguridad: “no lo entiendo, lo hago mal; no sé cómo acertar, no sé hacerle feliz”…
  • Repetición del mismo patrón: el que recibe la crítica se comunica con el otro “criticando”
  • Bloqueo emocional: lejos de buscar soluciones, se produce una incapacidad de reacción por sentirse acorralado e indefenso. Esto duplica las críticas de la otra persona y el estado de tensión general.

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¿Por qué sucede esto?

  • Generalmente cuando se llega a esta situación, la relación está bastante deteriorada: crisis importantes, intentos fallidos de separación temporal, fuertes discusiones incluso con violencia verbal y rara vez física, faltas de respeto, acusaciones importantes, …
  • Estilos de personalidad que fomentan una comunicación negativa: personas con baja autoestima, que han crecido en un entorno hostil y exigente, donde se les ha criticado duramente, remarcando mucho sus fallos y poco sus virtudes. Igualmente responde a personalidades que actualmente pasan por un estado psicológico complejo: ansiedad y depresion.
  • Falta de habilidades en el manejo emocional: la rabia, la ira, la desilusión, el miedo, la frustación no son gestionados de forma eficaz y se vuelcan en el otro.
  • Influencia del entorno: en ocasiones concedemos excesiva importancia a las opiniones de los más cercanos y esto puede hacer que la balanza se incline hacia uno u otro lado.

¿Qué hacer?

Antes de que la situación vaya a peor y se generen consecuencias prácticamente irreversibles hay que tratar de buscar un especialista con una opinión profesional y neutral ante nuestros problemas de relación. Desde PsicoVitale os animamos a tomar esa decisión. Si podemos evitar un sufrimiento prolongado y un daño a nuestra autoestima y nuestra felicidad ¿por qué no dar el paso?