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Siendo positivos ante la adversidad: la resiliencia

Hola a tod@s!

Hoy queremos hablaros de un tema muy importante y que se está estudiando desde la Psicología Positiva: la resiliencia.

Esta es un proceso de crecimiento, transformación y mejoría en el ser humano donde maneja los acontecimientos y dificultades estresantes de tal forma que se levanta más fuerte emocionalmente y exitoso. Para lograrlo utiliza sus fortalezas internas y los recursos externos con que cuenta. El término “resiliencia” se conoce más en el campo de las ciencias físicas y se refiere a la capacidad que tienen los materiales de resistir a choques imprevistos sin quebrarse, o a recobrar su forma original después de haber sido sometidos a altas presiones. Posteriormente se aplicó este término al campo de las ciencias sociales para referirse
a aquellas personas, que a pesar de enfrentarse a circunstancias desagradables o a ambientes de alto riesgo, se desarrollan y se mantienen psicológicamente sanas y exitosas (Ruthen 1993).

Esta no es propia de un puñado de personas; todos los individuos poseen la capacidad para desarrollarla. La forma como se logra es un proceso individual que se manifiesta de diferentes maneras, y que conlleva pensamientos, actitudes y conductas que pueden ser aprendidas y/o modificadas por cualquier persona. Para desarrollarla no existen fronteras de edad, cultura, religión, status económico, político o social. En todos los lugares del planeta existen seres humanos resilientes.
La resiliencia no es un estado inherente en el individuo sino la forma positiva y saludable de enfrentarse a la vida y a sus circunstancias. Es un proceso de adaptación que se desarrolla progresivamente con el tiempo. Las personas resilientes no son inmunes a experimentar sufrimiento y tristeza ante las dificultades y acontecimientos; no están exentas al dolor. Lo que las distingue de las otras personas es que saben sacar provecho de esas experiencias y conflictos, a medida que surgen en la vida y se van tornando más fuertes emocionalmente ante los obstáculos; transformándose en mejores seres humanos.

Un ejemplo muy típico de la resiliencia lo podemos ver en la naturaleza, así las ostras producen las perlas al generar una sustancia viscosa para mitigar el malestar que le producen los granitos de arena.

¿Cómo podemos ser más resilientes?

  • Teniendo una actitud positiva ante la vida
  • Pensando que los fallos son oportunidades para aprender
  • No teniendo miedo a equivocarnos cuando tomamos decisiones
  • Aprovechando al máximo la vida

Desde PsicoVitale os aninamos a mantener una actitud positiva!!!!