Impacto psicológico ante el cáncer de mama: La importancia de ser positivos

Hola a tod@s!

Dado que hoy es el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama, queríamos dedicar este post para todas aquellas personas que estén sufriendo esta dura enfermedad y las secuelas psicológicas que conlleva, y ofreceros unos consejos psicológicos para intentar hacer que sea más llevadera dentro de lo posible.

Impacto psicológico de la enfermedad

1. Consecuencias psicológicas

Cuando se sufre una situación en la que la persona padece cáncer, el paciente siente un cansancio que puede convertirse en un síntoma enormemente ansiógeno, el cual interfiere no sólo con su capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, sino con su capacidad para relacionarse con las personas del entorno, desencadenando, además, un gran aislamiento social y soledad.

La sensación de pérdida suele ser intensa en un enfermo cansado y gira en torno a la pérdida de funciones, de capacidades, de interés, de salud, de control sobre su vida y sobre la enfermedad, de energía. En muchos casos estas pérdidas van acompañadas de determinadas necesidades, como las de permanecer tumbados, solos o sentados la mayor parte del día.

Entre las consecuencias psicológicas del cansancio puede describirse el aislamiento social, ya mencionado previamente, que resulta no sólo de la incapacidad para mantener relaciones sociales, sino también para establecer nuevos vínculos.

Actividades que antes resultaban placenteras ahora no se pueden realizar, viéndose limitadas también las actividades laborales, por la aparición del síntoma.

Como consecuencia de todo ello, la autoestima del enfermo puede verse significativamente alterada, pudiendo aparecer sentimientos de frustración, incapacidad e inutilidad.

2. Tratamiento psicológico: ¿Qué podemos hacer desde la psicología para hacer más llevadera esta enfermedad?

Debido a que este síntoma de cansancio altera tan intensamente la calidad de vida del enfermo, el tratamiento psicológico puede servir de ayuda al tratamiento farmacológico, potenciando los efectos de éste y optimizando la calidad de vida del paciente.

El tratamiento psicológico del cansancio en el enfermo con cáncer incluye:

•  La planificación y preparación, tanto física como mentalmente, de actividades placenteras que no requieran un esfuerzo físico excesivo. Estas actividades se deberían planificar en momentos del día en los que el enfermo indique sentirse menos cansado. Así, se conseguirá distraer al paciente, reducir sus sentimientos de inutilidad y evitar la frustración que surge de no poder llevar a cabo actividades a veces excesivamente duras para él.

• La planificación de periodos de descanso en momentos puntuales del día, evitando que el enfermo permanezca constantemente tumbado.

• La búsqueda creativa de nuevas maneras de realizar actividades que se realizaban y disfrutaban antes de comenzar a experimentar cansancio. Sustituir una actividad por otra, o reducir el esfuerzo o el tiempo que se le dedica es un modo a veces aceptable de poder mantener una cierta continuidad en tales actividades.

• La psicoterapia puede ayudar al enfermo a delegar determinadas tareas sin sentirse necesariamente inútil, a aprender a pedir ayuda cuando la necesite sin sentirse culpable, y a reducir sus sentimientos depresivos en el caso de que existan. Asimismo, la psicoterapia irá encaminada a tratar la hostilidad, impotencia, irritabilidad y frustración que derivan del cansancio

• Mantener un buen equilibrio en la alimentación y un ritmo físico adecuado deberían formar parte de la rehabilitación. La consulta con un especialista en nutrición y un fisioterapeuta pueden facilitar la definición de un plan nutritivo y de un régimen de ejercicios adecuados a la capacidad física del enfermo.

3. Consejos que puedes llevar a cabo para hacer frente a la enfermedad de manera positiva:

1. Intenta mantener la mente ocupada en actividades gratificantes y que no impliquen grandes esfuerzos físicos como: pintar, leer, ver una serie entretenida, charlar con un amigo, etc.

2. Intenta crecerte ante la adversidad, manteniendo dentro de lo posible un pensamiento positivo ante la enfermedad. Evita pensar cosas negativas y busca lo positivo. Cuando vengan a ti los pensamientos negativos, procura evitarlos realizando una de las actividades que te proponíamos para permanecer ocupado en eso y no en los pensamientos negativos.

3. Intenta no dramatizar la situación más aún y réstale importancia. Cuando una persona sufre una enfermedad tiende a ver todo más negro aún de lo que es. Desde la psicología alimentarse de pensamientos negativos, incide en empeorar más en la enfermedad. En cambio, la mentalidad positiva puede incidir en un mayor bienestar en la enfermedad. ¡Ojo! Con esto no queremos decir que por pensar positivamente se vaya a superar la enfermedad, sino que incide en tener una mejora en la recuperación.

4. Intenta apoyarte en los demás y expresar cómo te sientes. Puedes apoyarte en una amiga o confidente que te escuche y te de buenos consejos.

5. Intenta mantener un ritmo de actividad física moderado, sal a pasear o a tomar el aire a un parque, por ejemplo. Procura no quedarte encerrada en casa todo el día sin hacer nada.

6. Procura llevar una alimentación adecuada aunque no tengas ganas de comer, ya que esto será muy importante para añadir vitalidad a tu cuerpo.

Y, ante todo, ¡recuerda que no estás sola! PSICOVITALE te apoya en la ayuda contra el cáncer de mama ofreciendo su ayuda psicológica. ¡Juntos podemos superarlo!

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