Adicción a las Nuevas Tecnologías


La mayoría de expertos coinciden en señalar que las nuevas tecnologías no generan, por sí mismas, la adicción. Las personas con determinados problemas previos son las que más recurren a ellas y hacen un uso indebido de las mismas.

Los jóvenes que se encuentran en situación de riesgo son aquellos que han crecido en un ambiente familiar poco propicio para su desarrollo o falto de un adecuado nivel comunicativo, suelen poseer una baja autoestima y tienden a huir de un mundo adulto que les resulta hostil, refugiándose en las nuevas tecnologías. A ello se une, en el caso de los adolescentes, el hecho de encontrarse en un periodo de cambios tanto físicos como emocionales. La no aceptación de la propia imagen corporal, la baja autoestima, la inseguridad y otros factores, pueden hacer de las nuevas tecnologías un refugio ideal para que los adolescentes proyecten ante los otros una imagen “más ideal” o incluso “irreal” de sí mismo para hacerla más atractiva según los vigentes cánones sociales.

Síntomas: ¿Cuando empezar a preocuparnos?

1-Cuando la actividad de la que sospechamos pasa a ser el centro prioritario para la persona. Todo lo demás pasa a segundo término, incluso actividades que antes eran placenteras como salir con los amigos.

2-Si se confirma un aislamiento del resto de la familia. Se pasa horas encerrado en su habitación y le cuesta respetar incluso los horarios de comida o sueño.

3-Se vuelve huraño e irascible. Discute fácilmente y no atiende a razones.

4-Se utiliza la mentira para justificar o tapar algunas de sus conductas. En casos extremos puede haber conductas de hurto para
conseguir dinero en el caso que lo necesite para seguir con su adicción. No reconoce que tenga un problema. No quiere hablar de ello.

Aproximación al tratamiento

-El tratamiento debe ajustarse a las peculiaridades de cada persona y sus circunstancias, teniendo en cuenta que la mayor parte de los afectados son adolescentes y, por tanto, sujetos a cambios orgánicos y psicológicos que se pueden vivir con cierto estrés. Idealmente, el primer paso requiere el reconocimiento del problema por parte del afectado, es decir, reconocer que se “está enganchado” y que tras comprender el problema, se adopte una actitud de motivación hacia el cambio. Se valorará la conveniencia de la abstinencia total o la implantación de un programa progresivo. En este último caso se podría fijar unos límites en tiempo o contenidos.

-Como objetivo fundamental deberá prestarse especial atención a los posibles motivos de base que han podido propiciar la adicción. ¿Tiene la persona problemas de algún tipo y el uso del ordenador u otros, le permite una válvula de escape? ¿Hay otro trastorno clínico que se expresa mediante esta conducta? ¿Cual es la relación con la familia y amigos?…. Estas y otras preguntas deben ser planteadas por el clínico a la hora de estructurar el tratamiento.

Si crees que tienes un problema de adicción a las nuevas tecnologías no lo dudes, ¡en Psicovitale podemos ayudarte!

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