Archivo por meses: octubre 2012

Impacto psicológico ante el cáncer de mama: La importancia de ser positivos

Hola a tod@s!

Dado que hoy es el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama, queríamos dedicar este post para todas aquellas personas que estén sufriendo esta dura enfermedad y las secuelas psicológicas que conlleva, y ofreceros unos consejos psicológicos para intentar hacer que sea más llevadera dentro de lo posible.

Impacto psicológico de la enfermedad

1. Consecuencias psicológicas

Cuando se sufre una situación en la que la persona padece cáncer, el paciente siente un cansancio que puede convertirse en un síntoma enormemente ansiógeno, el cual interfiere no sólo con su capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, sino con su capacidad para relacionarse con las personas del entorno, desencadenando, además, un gran aislamiento social y soledad.

La sensación de pérdida suele ser intensa en un enfermo cansado y gira en torno a la pérdida de funciones, de capacidades, de interés, de salud, de control sobre su vida y sobre la enfermedad, de energía. En muchos casos estas pérdidas van acompañadas de determinadas necesidades, como las de permanecer tumbados, solos o sentados la mayor parte del día.

Entre las consecuencias psicológicas del cansancio puede describirse el aislamiento social, ya mencionado previamente, que resulta no sólo de la incapacidad para mantener relaciones sociales, sino también para establecer nuevos vínculos.

Actividades que antes resultaban placenteras ahora no se pueden realizar, viéndose limitadas también las actividades laborales, por la aparición del síntoma.

Como consecuencia de todo ello, la autoestima del enfermo puede verse significativamente alterada, pudiendo aparecer sentimientos de frustración, incapacidad e inutilidad.

2. Tratamiento psicológico: ¿Qué podemos hacer desde la psicología para hacer más llevadera esta enfermedad?

Debido a que este síntoma de cansancio altera tan intensamente la calidad de vida del enfermo, el tratamiento psicológico puede servir de ayuda al tratamiento farmacológico, potenciando los efectos de éste y optimizando la calidad de vida del paciente.

El tratamiento psicológico del cansancio en el enfermo con cáncer incluye:

•  La planificación y preparación, tanto física como mentalmente, de actividades placenteras que no requieran un esfuerzo físico excesivo. Estas actividades se deberían planificar en momentos del día en los que el enfermo indique sentirse menos cansado. Así, se conseguirá distraer al paciente, reducir sus sentimientos de inutilidad y evitar la frustración que surge de no poder llevar a cabo actividades a veces excesivamente duras para él.

• La planificación de periodos de descanso en momentos puntuales del día, evitando que el enfermo permanezca constantemente tumbado.

• La búsqueda creativa de nuevas maneras de realizar actividades que se realizaban y disfrutaban antes de comenzar a experimentar cansancio. Sustituir una actividad por otra, o reducir el esfuerzo o el tiempo que se le dedica es un modo a veces aceptable de poder mantener una cierta continuidad en tales actividades.

• La psicoterapia puede ayudar al enfermo a delegar determinadas tareas sin sentirse necesariamente inútil, a aprender a pedir ayuda cuando la necesite sin sentirse culpable, y a reducir sus sentimientos depresivos en el caso de que existan. Asimismo, la psicoterapia irá encaminada a tratar la hostilidad, impotencia, irritabilidad y frustración que derivan del cansancio

• Mantener un buen equilibrio en la alimentación y un ritmo físico adecuado deberían formar parte de la rehabilitación. La consulta con un especialista en nutrición y un fisioterapeuta pueden facilitar la definición de un plan nutritivo y de un régimen de ejercicios adecuados a la capacidad física del enfermo.

3. Consejos que puedes llevar a cabo para hacer frente a la enfermedad de manera positiva:

1. Intenta mantener la mente ocupada en actividades gratificantes y que no impliquen grandes esfuerzos físicos como: pintar, leer, ver una serie entretenida, charlar con un amigo, etc.

2. Intenta crecerte ante la adversidad, manteniendo dentro de lo posible un pensamiento positivo ante la enfermedad. Evita pensar cosas negativas y busca lo positivo. Cuando vengan a ti los pensamientos negativos, procura evitarlos realizando una de las actividades que te proponíamos para permanecer ocupado en eso y no en los pensamientos negativos.

3. Intenta no dramatizar la situación más aún y réstale importancia. Cuando una persona sufre una enfermedad tiende a ver todo más negro aún de lo que es. Desde la psicología alimentarse de pensamientos negativos, incide en empeorar más en la enfermedad. En cambio, la mentalidad positiva puede incidir en un mayor bienestar en la enfermedad. ¡Ojo! Con esto no queremos decir que por pensar positivamente se vaya a superar la enfermedad, sino que incide en tener una mejora en la recuperación.

4. Intenta apoyarte en los demás y expresar cómo te sientes. Puedes apoyarte en una amiga o confidente que te escuche y te de buenos consejos.

5. Intenta mantener un ritmo de actividad física moderado, sal a pasear o a tomar el aire a un parque, por ejemplo. Procura no quedarte encerrada en casa todo el día sin hacer nada.

6. Procura llevar una alimentación adecuada aunque no tengas ganas de comer, ya que esto será muy importante para añadir vitalidad a tu cuerpo.

Y, ante todo, ¡recuerda que no estás sola! PSICOVITALE te apoya en la ayuda contra el cáncer de mama ofreciendo su ayuda psicológica. ¡Juntos podemos superarlo!

Adicción a las Nuevas Tecnologías


La mayoría de expertos coinciden en señalar que las nuevas tecnologías no generan, por sí mismas, la adicción. Las personas con determinados problemas previos son las que más recurren a ellas y hacen un uso indebido de las mismas.

Los jóvenes que se encuentran en situación de riesgo son aquellos que han crecido en un ambiente familiar poco propicio para su desarrollo o falto de un adecuado nivel comunicativo, suelen poseer una baja autoestima y tienden a huir de un mundo adulto que les resulta hostil, refugiándose en las nuevas tecnologías. A ello se une, en el caso de los adolescentes, el hecho de encontrarse en un periodo de cambios tanto físicos como emocionales. La no aceptación de la propia imagen corporal, la baja autoestima, la inseguridad y otros factores, pueden hacer de las nuevas tecnologías un refugio ideal para que los adolescentes proyecten ante los otros una imagen “más ideal” o incluso “irreal” de sí mismo para hacerla más atractiva según los vigentes cánones sociales.

Síntomas: ¿Cuando empezar a preocuparnos?

1-Cuando la actividad de la que sospechamos pasa a ser el centro prioritario para la persona. Todo lo demás pasa a segundo término, incluso actividades que antes eran placenteras como salir con los amigos.

2-Si se confirma un aislamiento del resto de la familia. Se pasa horas encerrado en su habitación y le cuesta respetar incluso los horarios de comida o sueño.

3-Se vuelve huraño e irascible. Discute fácilmente y no atiende a razones.

4-Se utiliza la mentira para justificar o tapar algunas de sus conductas. En casos extremos puede haber conductas de hurto para
conseguir dinero en el caso que lo necesite para seguir con su adicción. No reconoce que tenga un problema. No quiere hablar de ello.

Aproximación al tratamiento

-El tratamiento debe ajustarse a las peculiaridades de cada persona y sus circunstancias, teniendo en cuenta que la mayor parte de los afectados son adolescentes y, por tanto, sujetos a cambios orgánicos y psicológicos que se pueden vivir con cierto estrés. Idealmente, el primer paso requiere el reconocimiento del problema por parte del afectado, es decir, reconocer que se “está enganchado” y que tras comprender el problema, se adopte una actitud de motivación hacia el cambio. Se valorará la conveniencia de la abstinencia total o la implantación de un programa progresivo. En este último caso se podría fijar unos límites en tiempo o contenidos.

-Como objetivo fundamental deberá prestarse especial atención a los posibles motivos de base que han podido propiciar la adicción. ¿Tiene la persona problemas de algún tipo y el uso del ordenador u otros, le permite una válvula de escape? ¿Hay otro trastorno clínico que se expresa mediante esta conducta? ¿Cual es la relación con la familia y amigos?…. Estas y otras preguntas deben ser planteadas por el clínico a la hora de estructurar el tratamiento.

Si crees que tienes un problema de adicción a las nuevas tecnologías no lo dudes, ¡en Psicovitale podemos ayudarte!