¡No quiero volver al trabajo!: Síndrome Postvacacional

Hola a tod@s!

Queremos dedicar nuestro primer post a un tema que es importante después de estar de vacaciones: el síndrome postvacacional.

Si desde que has vuelto de vacaciones te sientes triste, angustiado, sin ganas de hacer nada y tienes dificultad para concentrarte puede que estés experimentando este síndrome. Esta apatía y malestar se traduce en un peor rendimiento en el trabajo y conflictos con los familiares más cercanos (p.e. la pareja). Esto viene demostrado en el mayor número de divorcios y rupturas que se producen tras el periodo estival.

Algunas explicaciones que se dan se refiere al cambio de horarios experimentando, sin embargo, también puede darse por factores psicológicos. En la medida en que no nos gusta lo que nos rodea o lo que hacemos habitualmente, tenemos mayor probabilidad de experimentar este síndrome.

Si te sientes así no tienes que angustiarte sino pensar que es una gran oportunidad para reflexionar sobre tu vida, tu trabajo, tu relación de pareja, etc. Intenta pensar qué aspectos positivos y negativos tiene cada aspecto y proponte objetivos para intentar mejorar los negativos. De esta forma, estarás motivado por alcanzar nuevas metas y hará que enseguida te encuentres mucho mejor.

Además de esto, os dejamos algunos otros consejos que os pueden hacer más llevadero la vuelta al trabajo:

  • Establece un período de readaptación a la vuelta de las vacaciones. Intenta volver unos días antes de incorporarte al trabajo para poder ir asimilando el cambio y combina los pequeños placeres del verano, como el aperitivo o tomar unas cañas, con los hábitos cotidianos, como acostarse más pronto o echarnos la siesta.
  • No le des mucha importancia. Piensa en positivo: reencuentro con compañeros, vuelta al gimnasio y la vida activa. Plantéate que vuelves con energía renovada. Planifica viajes y otras actividades, aunque sean de corta duración para la vuelta se haga menos dura.
  • Evita comenzar un lunes. Reduciremos el impacto psicológico.
  • Asume responsabilidades poco a poco. No intentes solucionar todo lo acumulado en el primer día, ve poco a poco, gradualmente. Se consciente de que en unos días te habrás adaptado perfectamente y rendirás al 100%.
  • Haz ejercicio. Te ayudará a liberar el estrés del cambio, a relajarte y a superar los síntomas de la vuelta.
  • Cuida las comidas. No te saltes ninguna e intenta que sean saludables. Ayudarás a tu cuerpo.
  • Descansa. No pases de dormir 10 horas diarias a dormir 5. Intenta mantener tu ritmo de sueño de 7 u 8 horas diarias.

Esperamos que estos consejos os sean de ayuda y ya sabéis, si a pesar de ello os seguís encontrando mal después de un par de semana no dudéis en consultar con un profesional.

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