No aguanto más en mi trabajo: estrés laboral o síndrome de burnout

¿En qué consiste el burnout?

Desde hace unos años se ha investigado lo que se ha denominado el síndrome de burnout que consiste en mostrar una respuesta excesiva de estrés en el ámbito laboral. Hay tres dimensiones básicas que caracterizan a este síndrome:

  • Agotamiento emocional: nuestros recursos afectivos han sido superados por el estrés producido por el contacto diario con los clientes, alumnos, pacientes  o compañeros de trabajo en general.
  • Despersonalización: se desarrollan sentimientos negativos hacia las personas con quienes trabajamos, que se traducen en comportamientos y actitudes hostiles.
  • Baja realización personal: evaluamos de forma negativa nuestra labor, lo cual afecta a nuestra autoestima y a nuestras relaciones con los demás.

 

¿Cuáles son sus consecuencias?

Las consecuencias del burnout son múltiples: cansancio, disminución de la vida social, sensación de fracaso personal, considerar que las propias capacidades y habilidades son escasas para hacer frente a las tareas y despersonalización. La despersonalización implica sentimientos negativos,
incluidos el cinismo, hacia las personas con las que se trabaja. Se produce una
deshumanización, un endurecimiento afectivo que conduce a que el trabajador culpe por sus problemas a quien recibe sus servicios.

¿Qué podemos hacer para afrontar el estés laboral?

  • Cuida tus hábitos:

– Dedícale el tiempo que necesitas a dormir y descansar.
– Cuida tu dieta.
– Incorpora a tu rutina diaria algún ejercicio físico.
– Evita el tabaco, el alcohol, el consumo de estimulantes, etc.
– Dedica algún momento al día a hacer algo que te relaje.

  • Planea actividades gratificantes fuera del trabajo. Un periodo de dos a cuatro horas de ocio ayuda a conseguir una mejor salud general.
  • Márcate límites temporales en relación con tu trabajo:

– Establece un horario razonable para dejar de trabajar.
– Dedica el tiempo necesario al desayuno, la comida, etc.
– Procura tomarte pequeños descansos durante la jornada laboral.

  • Márcate objetivos realistas y alcanzables. Una agenda poco realista es una mala estrategia para aumentar la motivación y contribuye a aumentar el estrés.

Para terminar queremos dejaros algunas preguntas para que reflexionéis:

  • ¿Últimamente te sientes tenso, nervioso o irritado con facilidad?
  •  ¿Te bloqueas frente a difi cultades que en otros momentos no supondrían un mayor problema?
  • ¿Te cuesta concentrarte?
  • ¿Te sientes excesivamente cansado?
  •  ¿Duermes peor?
  • ¿Se han hecho más frecuentes algunas molestias físicas: sensación de inquietud, tensión en la espalda o en la nuca, dolor de cabeza, digestiones difíciles…?

Si la respuesta a la mayor parte de estas preguntas es afi rmativa, tal vez
sea el momento de empezar a detectar la tensión y tratar de reducirla. No dudes en ponerte en manos de un profesional que es quien mejor podrá ayudarte.

 

 

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